Esto es lo que usted contrata con nosotros y lo que nosotros nos comprometemos a hacer. Está escrito para entenderse de una sola lectura, sin abogado al lado.
En vigor desde el 24 de agosto de 2026.
Latido Eterno es un servicio de «PENDIENTE: razón social del proveedor», con RTN «PENDIENTE: RTN» y domicilio en «PENDIENTE: domicilio legal». Somos quienes cobramos, quienes emitimos la factura y quienes respondemos por el servicio.
Una licencia de plazo fijo para publicar un memorial digital: una página en internet dedicada a una persona fallecida, con su enlace y su código QR propios. Se paga una sola vez y dura el plazo elegido (1 año, 3 años, 5 años, 10 años).
No es una suscripción. No renovamos el cobro solo, no guardamos su tarjeta para volver a usarla y no le vamos a cobrar de nuevo sin que usted lo pida. Cuando el plazo se acerca a su fin le avisamos; si no hace nada, no se le cobra.
Un pago cubre un memorial. Si quiere publicar el de otra persona, es otra licencia.
El memorial no se borra. Pasa a un archivo permanente: la página sigue en línea y sigue abriéndose con el mismo enlace y el mismo código QR, pero deja de admitir cambios y conserva solo parte de las fotografías. Antes de que eso ocurra le avisamos con tiempo y le ofrecemos descargar un paquete con todo el contenido íntegro, fotografías incluidas, para que se lo lleve.
En cualquier momento después puede volver a contratar un plazo y el memorial vuelve a estar completo.
Las fotografías, la biografía, los textos y todo lo que usted suba siguen siendo de quien corresponda. Nosotros no adquirimos su propiedad ni la de nadie.
Lo único que usted nos autoriza es a alojar y mostrar ese contenido en el memorial, que es literalmente el servicio que contrató. No lo usamos para publicidad, no lo vendemos y no lo entregamos a terceros salvo lo que se explica en la política de privacidad.
Antes de publicar, quien crea el memorial marca una declaración. Al marcarla afirma tres cosas, y son las tres que sostienen todo lo demás:
Guardamos la fecha y hora en que se aceptó esa declaración. Si el contenido resulta ser falso, ofensivo o publicado sin derecho, la responsabilidad es de quien lo publicó, no nuestra — y retiramos el memorial.
Retiramos sin aviso previo, y sin devolver el dinero, cualquier memorial que:
Si cree que un memorial incumple esto, escríbanos: lo revisamos una persona, no un programa.
Pasa, y preferimos decir de antemano qué hacemos. Cada memorial tiene un administrador: quien lo creó. Esa persona puede invitar a otras a co-administrarlo.
Si dos familiares se disputan el control, nosotros no decidimos quién tiene más derecho — no nos corresponde y no tenemos cómo saberlo. Lo que hacemos es: mantener el memorial en línea tal como está, congelar los cambios mientras dure el desacuerdo, y esperar a que la familia nos comunique un acuerdo o a que una autoridad competente resuelva. Si la disputa incluye la petición de retirar el memorial, lo retiramos: ante la duda, preferimos que no esté publicado a publicarlo contra la voluntad de la familia.
Ponemos todo de nuestra parte para que el memorial esté siempre accesible, pero no podemos prometer que internet no falle nunca. No garantizamos un funcionamiento ininterrumpido y no respondemos por cortes de sus proveedores de internet, de su teléfono ni de los servicios de terceros de los que dependemos.
Sí respondemos de lo nuestro: si por causa nuestra el memorial estuviera caído de forma prolongada, le compensamos extendiendo el plazo por el tiempo perdido. Nuestra responsabilidad económica total, en cualquier caso, no supera lo que usted nos pagó por esa licencia.
Guarde una copia. Le ofrecemos la descarga del contenido completo y le recomendamos usarla. Ningún servicio en línea, ni el nuestro, sustituye tener sus fotografías también en su propia casa.
Podemos actualizarlos. Cuando lo hagamos, cambia la fecha de vigencia del encabezado y avisamos por correo a quien tenga un memorial activo. Los cambios no se aplican hacia atrás: lo que usted ya compró se rige por lo que decía el documento el día que lo compró.
Este contrato se rige por las leyes de Honduras, y cualquier desacuerdo que no logremos resolver hablando se somete a sus tribunales.
Si usted contrató desde otro país y la ley de su país de residencia le reconoce derechos de consumidor que no se pueden renunciar, esos derechos siguen siendo suyos: nada de aquí pretende quitárselos.
Escríbanos a info@clxcoresystems.com o por WhatsApp al +504 9366-9480. Respondemos en español y en días hábiles.